Por la libertad de pensamiento, de crítica y por la diversidad

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Esta carta se alza al mismo tiempo por un acontecimiento lamentable y por una historia honrosa. Tal vez sea este uno de los primeros actos de defensa de la libertad y de combate a la tiranía y la dictadura.

Como todos saben, este día 20 de agosto la Secretaría de la Función Pública decidió prohibir a todas las dependencias del Gobierno Federal sostener cualquier tipo de relación contractual con la Revista Nexos. Esta decisión, según consta en el Diario Oficial de la Federación, se debe a una irregularidad menor encontrada en un expediente de licitación del año 2018. El monto de la licitación fue de 74 mil pesos, de los cuales ni un solo peso se perdió. La multa es de casi un millón de pesos. Nada más desproporcionado.

Es evidente que este es el pretexto más burdo que pudo encontrar el gobierno para censurar a la Revista. Además de imponerle una multa, la estigmatiza, pues pone en duda su prestigio. No queda duda de que la Secretaría de la Función Pública, al igual que otras entidades de la Administración Pública y aun órganos autónomos son utilizados como armas contra la libertad de expresión, el derecho a la libre manifestación de las ideas y, en general, contra los derechos humanos.

Pero esta decisión, aunque dolorosa, no genera asombro. La censura es un mal que padecen todos los dictadores y aun los aprendices de tiranos. Hoy no sorprende que el presidente López descargue su ira en contra de los medios que no se sostienen en idolatrar a su persona, sino en reflexionar libremente, comunicar y empoderar a sus lectores. No sorprende porque lo conocemos de hace más de 20 años. Así ha sido siempre. La intolerancia que lo caracteriza es el mejor síntoma de su miedo a lo diferente, a la razón y a la crítica.  

Pero ese es solo un acontecimiento lamentable y tampoco importa mucho, pues a la Revista Nexos la mantendrán viva sus lectores. Esta embestida presidencial sirve para recordar que Nexos forma parte de la historia mexicana. Nexos es una de las mejores referencias de la riqueza que genera la diversidad. Por sus páginas ha corrido la tinta de grandes analistas, ensayistas y escritores en general. Lo mismo poetas, novelistas e historiadores que abogados, economistas y politólogos han enriquecido la revista. Cada edición de Nexos es un esfuerzo inconmensurable mejor que el anterior.

Olvida el presidente que en Nexos se pueden leer los textos de Carlos Monsiváis,  Ángeles Mastretta, José Emilio Pacheco y Juan Carlos Onetti, al igual que los análisis de Carlos Castillo Peraza, Nora Lustig o el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Y, sobre todo, olvida que Nexos es una revista leída por millones de personas en México y el extranjero. Un esfuerzo literario que no necesita del auspicio gubernamental; el escarnio del que es víctima es, sencillamente, motivo de honor y de orgullo.

A todas las personas que hacen posible que Nexos exista, los felicitamos, han desnudado al régimen.

#YoleoNexos

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